jueves, 24 de abril de 2008

Todo lo que quieres forma parte de la persona que eres. Las cosas que quieres conseguir y la vida que quieres tener.

Es inevitable dudar. Preguntarte si merece la pena que tu vida sea tan dificil. Si es tan imprescindible que las cosas sean así y no puedes ser simplemente como los demás. Hacer lo mismo que ellos, y ser lo que ellos esperan de ti.

Rendirse a una vida más cómoda, renegando así de lo que quieres y de quien eres, sería una dolorosa traición a ti misma. Aún así quizas llegues a ser como ellos, e incluso puede que sea verdad y todo te sea mas facil.

Puede.

Pero a cambio deberás renunciar a un parte de ti y deberas conformarte con una vida postiza.




...

Cuesta ser diferente. Es inevitable sentir miedo. Es imposible no dudar.

Pero tambien es cierto que desperdiciaras tu vida si, en vez de ser fiel a ti misma, te preocupas mas por complacer a los demás y encajar en el patron (el aburrido y estricto patrón).

Que nadie te engañe: será dificil, y habrá momentos duros, pero es lo mejor que puedes hacer con tu vida. Ser tu misma.

¿Que sentido tendría la vida si ni siquiera podemos ser quienes realmente somos?


(Dedicado a todas vosotras, que alguna vez habeis sentido miedo de ser quien sois)


Publicado por Rosa_vanidosa @ 21:48  | Reflexiones
Comentarios (11)  | Enviar
domingo, 20 de abril de 2008

Muy triste y vacía debe ser la vida de alguien cuando malgasta su tiempo en criticar a otras personas.

Es asombrosa la gran cantidad de gente que utiliza el anonimato de internet  para insultar con impunidad, absoluta falta de respeto, y en muchas ocasiones, con una lamentable ausencia de originalidad.

Los mensages se suceden como acoso, y en ocasiones amenazas. Pero lo triste es que al final el prejudicado sigues siendo tu.


Tienes que decidirte entre borrar cada día esos mensages , mudarte de dirección o restringir de alguna forma la gente que puede escribirte, con lo que acabas perdiendo uno de los aspectos mas interesantes de internet:  el de realcionarte con personas que no hubieras conocido de otro modo.



Desde aquí quiero manifestarme contra toda esa gente tan aburrida de su propia vida:

 NO AL CRITICAR POR CRITICAR

 

Criticar por criticar (Fangoria)- No tiene desperdicio.

La envidia es como un puñal
¿A quien se lo voy a clavar?

Te comento que insultar
no es ninguna novedaaad.


Malgasto mi talento destrozando a los demas,
propagando mil mentiras,
disfrazando la verdad...
Estoy perdiendo un tiempo que no voy a recobrar,
parece que mi vida,
no da para mas.

 


Publicado por Rosa_vanidosa @ 22:01  | Reflexiones
Comentarios (5)  | Enviar
miércoles, 16 de abril de 2008

Indiscutiblemete seriamos mas felices si no nos gustara tanto pensar.

Si no dudaramos de nosotros, de nuestras decisiones y si no nos preguntaramos el porque.

Si no pensaramos en las cosas que hicimos, dijimos o dejamos de hacer.

Si no intentaramos ser mejores.

 

Es cierto que sería un poco como desenchufarnos, dejariamos de explorarnos, de conocernos a nosotros mismos, y en definitiva, dejariamos de cambiar.

Seriamos exactamente lo que el mundo hiciera de nosotros, sin poder cambiar un ápice por voluntad propia.

Como zombies, como sumisos integrantes de una sociedad no-pensante.

 

Dejar de ser nosostros mismos: Olvidar la individualidad, para fundirnos con la vulgaridad.

Deseosos de apartarnos cada vez mas de cuanto nos diferencia e intentar ser más como el modelo.

Hipnotizados con la respuesta facil y la vía sencilla.

 

Sin pensar, no habría dudas, no nos plantariamos nuestras decisiones.

Así nunca nos dariamos cuenta de nuestros errores. Seriamos, a nuestros ojos, casi seres perfectos.

Seguros de nosotros mismos.

 

Si,seguramente seriamos mas felices.

 

Pero no creo que pueda renunciar a tanto, pensar y luchar por ser como realmente soy es lo unico que hace que nuestra vida sea algo más.

No, yo ya no puedo echar marcha atrás.

 

Así es como soy.


Publicado por Rosa_vanidosa @ 22:39  | Reflexiones
Comentarios (7)  | Enviar
viernes, 11 de abril de 2008

Hace ya un tiempo que terminé de leer este libro, y con el tiempo, me doy cuenta que me gusta cada vez más.


No se si es por la sinceridad, calridad y credibilidad con que narra los acontecimientos, o por que sus personajes, al contrario que los que me suelo encontrar en la literatura, si son creibles.

 

Quizás es tambien por la sensibilidad con que sabe describir las relaciones entre los peronajes.

 

Puede que tambien sea porque en sus libros, como en mi vida, la música es algo muy importante, una vía por la que los sentimientos se pueden transmitir, y que puede influir en nuestra vida hasta el punto de hacernos cambiar.

 

Realmente no se que me cautivo. No se que fue.

 

Pero no importa. Lo único importante es que consigió convertirse en uno de esos libros inolvidables.

 

Al menos para mi.


 

 

“Aprendí un cosa[...] la muerte no se opone a la vida, la muerte está incluida en nuestra vida [...]pero el conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esa tristeza. Lo único que puede hacerse es atravesar este dolor esperando aprender algo de él, aunque todo lo que uno haya aprendido no le sirva para nada la próxima vez que la tristeza lo visite de improvisto.”


Comentarios (3)  | Enviar
miércoles, 09 de abril de 2008
Caminaba. Despacio, como siempre.

No podía recordar cómo o cuando había llegado allí.

Si ahora mismo estubiera en aquel lugar, sabría que no es real. Ahora lo sabría, pero entonces no.

Recuerdo el túnel, si es que realmente era un túnel. No tenía un suelo propiamente dicho. Podría decirse que era cilíndrico, pero no sería totalmente cierto, porque si el túnel encajaba con alguna definición, ésta sería la de "irregular".

Podías ver, más bien podías sentir, que no había sido "hecho", no al menos pr la mano del hombre. Las paredes eran completamente rojas, pero no de un color uniforme, sino que aquí y allá se tenía con otros colores, como si al construirlas hubieran utilizado como material el sucio desperdicio de la paleta de un pintor, que hubiera rechazado una mezcla antes incluso de terminarla.

También podía sentir que no eran firmes, sino que, aún sin llegar a tocarlas, sabía que se undirían a la presión de mis dedos.

Poco a poco, lo que había nacido como un fugaz pensamiento se convirtió en deseo, y quise tocar las paredes. Más aún, quise fundirme con ellas. Pero algo en mi interior me decía que no debía hacerlo.

Así pues, como no había nada más que hacer, decidí seguir caminando, y caminaba como siempre, despacio, sin dejar traslucir la tensión que poco a poco se apoderaba de mí.

No tubo que pasar mucho tiempo hasta que comprendí que no habría salida en aquel túnel, pues daba la sensación que éste se materializaba con cada paso que yo daba, y seguiría haciendolo por siempre.

Pero no podía rendirme.

El deseo de fundirme con el túnel era cada vez mayor. Era, en gran parte, un deseo sexual.

Poco a poco, el túnel fué reduciendo su tamaño, y pronto tube que andar arrodiyado. Entonces ocurrió algo que no esperaba: las paredes, el techo e incluso el suelo empezaron a derretirse y caer sobre mí desde todas las direcciones.

Ahora sabía algo más, fuera lo que fuera aquél tunel, era más poderoso que la propia gravedad.

Allí nada era como las cosas deberían ser, pero yo no me extrañaba. Aún no alcanzo a comprender porqué.


Al final me rendí.

Quizás podría haber aguantado más, pero el deseo era a esas alturas insoportable. Me fundí con el túnel, y a pesar de lo que esperaba, no sentí ni dolor ni miedo.

Sentí vértigo.

Una extraña fuerza se había apoderado de mi cuerpo y me hacía girar una y otra vez sobre mi propio vientre. Luego todo se oscureció y cambió. Y mi cuerpo tambiénc ambió.

Ahora no entiendo donde estoy, ni sé qué he de hacer para volver a ser quien fuí. Me tienen retenido y sobre mí han echado una extraña maldición, pues soy incapaz de hablar.

-Arturo!... Arturo? Ven aquí chiquitín. Te he traido esa comida que tanto te gusta.

Ahora ni siquiera ELLA puede entenderme, aunque grite una y otra vez que yo no soy un gato.

-Maaaaoow! Maaaaaoow!

Publicado por Rosa_vanidosa @ 22:00  | Cuentos mios
Comentarios (2)  | Enviar
jueves, 03 de abril de 2008

1. Buscar un parque.

No importa lo grande que sea, ni donde este, pero es imprescindible que tenga cesped en el que poder tumbarse y que se pueda ver bien el cielo.

2. Preparar tu pompeador.

Para el segundo paso necesitaras:
- Un pompeador
- Agua
- Jabon de lavar platos.

3. Túmbate en el cesped y haz pompas hasta que no puedas soplar mas.

(Ojo, procura no hacerlas hacia arriba, sino, el jabon el explotar podria caerte en los ojos, y dejaría de ser una mañana inolvidable, como todas las que pasan en un parque)


Publicado por Rosa_vanidosa @ 18:09  | Reflexiones
Comentarios (1)  | Enviar
martes, 01 de abril de 2008

Te vi. Y aprendí tu nombre. Aprendí tu rostro, tu pelo, y tu forma de moverte.
Y tambien tu me aprendiste a mi.

Y nada cambió.

Ni siquiera me dí cuenta de lo que veía. No pude verte realmente porque mi mundo estaba lleno de brillantes promesas, que me hicieron olvidar lo que importa de verdad.

Llamativas y vacías. Promesas que no valían nada.


Pero tuve que andar en las profundidades durante años, y sentir la traición y el dolor, para entenderlo.

Y mi mundo se rompió.

Me perdí, y cuando quise mirar, la constelación de la que me creía parte, se había marchado, dejándome atras.

Y cuando vi que que el sol al que yo adoraba, en torno al que orbitaba, no era mas que un agujero negro, que pretendía engullirme, destrozarme, anularme... Mi mundo se rompió.

De nuevo.


Pero no tenía valor para alejarme de su órbita mortal, pues no había ningún otro sitio a donde ir.

... y allí estabas de nuevo tu, las mareas de atracción y repulsión del universo te habían arrastrado hacía mí de nuevo.



Y esta vez ya no importaba tu rostro, ni tu pelo... importaba quién eras, y porqué estabas allí.
Entonces te conocí.

Y tu sonrisa fue suficiente.

Y el calor de otra estrella junto a mi fue suficiente.

Y la brillante luz que emitías fue suficiente.

Para darme cuenta que SI había adonde ir: Había todo un universo a donde ir.

Y me enseñaste que nosotros mismos podemos crear la constalación mas hermosa y brillante del  universo.

Solo hace falta un pompero.



Y me enseñastes que es mas facil si dejas que la música guie tu camino, y en vez de orbitar como cualquier otra triste estrella, bailas llevada por el ritmo, tomando el universo como escenario.

 Y ahora sé, que por lejos que estes, tanto que no pueda verte, nada cambiará. Porque ahora te conozco. Y tu me conoces. Y eso es imposible de olvidar.

No importa donde bailes, desde aquí, puedo sentir el suelo vibrar al ritmo de tus movimientos.


Publicado por Rosa_vanidosa @ 21:44  | Gente que me gusta
Comentarios (2)  | Enviar