Hace ya un tiempo que terminé de leer este libro, y con el tiempo, me doy cuenta que me gusta cada vez más.
No se si es por la sinceridad, calridad y credibilidad con que narra los acontecimientos, o por que sus personajes, al contrario que los que me suelo encontrar en la literatura, si son creibles.
Quizás es tambien por la sensibilidad con que sabe describir las relaciones entre los peronajes.
Puede que tambien sea porque en sus libros, como en mi vida, la música es algo muy importante, una vía por la que los sentimientos se pueden transmitir, y que puede influir en nuestra vida hasta el punto de hacernos cambiar.
Realmente no se que me cautivo. No se que fue.
Pero no importa. Lo único importante es que consigió convertirse en uno de esos libros inolvidables.
Al menos para mi.

“Aprendí un cosa[...] la muerte no se opone a la vida, la muerte está incluida en nuestra vida [...]pero el conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esa tristeza. Lo único que puede hacerse es atravesar este dolor esperando aprender algo de él, aunque todo lo que uno haya aprendido no le sirva para nada la próxima vez que la tristeza lo visite de improvisto.”