1. Buscar un parque.
No importa lo grande que sea, ni donde este, pero es imprescindible que tenga cesped en el que poder tumbarse y que se pueda ver bien el cielo.
2. Preparar tu pompeador.
Para el segundo paso necesitaras:
- Un pompeador
- Agua
- Jabon de lavar platos.
3. Túmbate en el cesped y haz pompas hasta que no puedas soplar mas.
(Ojo, procura no hacerlas hacia arriba, sino, el jabon el explotar podria caerte en los ojos, y dejaría de ser una mañana inolvidable, como todas las que pasan en un parque)